Enteráte - Ejercicio y diabetes

Puedes darlo todo

Si te mola el deporte, que te dé una “hipo” cuando mejor lo estás pasando puede horrorizarte. Si tener que parar para comer te parece un rollazo, ¿por qué no haces algo para evitarlo? Antes de hacer un ejercicio intenso, acostúmbrate a hacerte un control de la glucemia y así podrás decidir si necesitas comer algo o no. De esta forma podrás darlo todo sin tener que parar.

Cada cosa en su sitio

Cuando haces deporte, la insulina se absorbe más rápido en las zonas más activas de tu cuerpo. Por ejemplo, si tienes que pinchar la insulina antes de salir a correr o de jugar un partido de fútbol, mejor hazlo en la barriga, porque normalmente no es una zona activa a no ser que hagas abdominales.

¡Acaba con las “hipos”!

Puedes reducir la dosis de insulina y aumentar la cantidad de alimentos antes de hacer deporte, puedes controlarte la glucosa antes y después, puedes cambiar las zonas de tu cuerpo donde administras la insulina y, sobre todo, acuérdate de tener siempre azúcar o algo dulce a mano.

Al cruzar la meta…

¿Una “hipo” 36 horas después de hacer deporte? Sí, aunque parezca increíble, puede pasar. Para solucionarlo, tu siguiente comida podría ser un sándwich o un plato de pasta, algo rico en hidratos de carbono. El mejor método es reducir la insulina después de hacer ejercicio, aunque también se recomienda comer en la hora siguiente a haber terminado el ejercicio y luego cenar bien.

No siempre es bueno

A veces es mejor que no hagas deporte. Cuando tienes el azúcar en sangre muy alto es mejor consultar a tu médico para que te ayude a adaptar la insulina al ejercicio y tenerlo siempre bajo control.